El Perfume...
Vi la película el sábado de la obra maestra de Patrick Süskind... A mi parecer está muy bien intentada en cuanto a que el director trata de provocar con imágenes las sensaciones que te produce la imaginación cuando estás leyendo la novela...
Las dos mejores escenas:
Trás el nacimiento de Jean-Baptiste Greounille, hay una serie de imágenes para representar el bombardeo de los olores que estaba percibiendo el bebé y que lo hacen gritar, tras el grito su madre es condenada a la orca. Las imágenes definitivamente causan repulsión, y de alguna manera me hizo imaginar que con el sentido tan desarrollado del olfato, la desesperación del bebé sería inaguantable.
La otra, cuando el perfumista italiano, tutor de Jean-Baptiste (Bellini, creo), huele el “Amour et Psique” mejorado que hace en el laboratorio Jean-Baptiste, comienzan a girar imágenes de jardines de mil flores de colores, coronando la escena con el beso y un “te amo” de una morena espectacular. Definitivamente estaba en el éxtasis el wey este...
La peor escena:
Cuando Jean-Baptiste llega a su ejecución usando su perfume. Para los que leyeron el libro, la pueden entender de una manera más importante, pero los que no, no entienden que la sumisión y la alabanza se debe al dominio que ejercen los olores de las 13 mujeres que asesina Jean-Baptiste Greounille. Es entonces cuando él logra ser alguien y vengarse de todos los que no habían notado su existencia. A la mayoría de la gente le causó una risa de placer frustrado, porque la escena va repleta de erotismo, mucho más explícito por la orgía que sucede. La neta me dio hasta coraje escuchar su risa pendeja, pero bueno, es muy tonto de mi parte esperar que nos hubiera causado la misma impresión a todos, ¿no? Lo malo de la escena es que el director debió tratarla con más delicadeza, terminó siendo un poco caricaturesca y un tanto difícil de entender...
Para los que leyeron El Perfume, recordarán con que facilidad la leyeron, casi puedo asegurar que la leyeron en menos de una semana y es que es de esas novelas que te atrapan y que no puedes dejar aunque se te cierren los ojos de sueño. La película vale la pena, más que por actuación o dirección, porque permite comparar la imaginación con la imagen; por supuesto, una vez más compruebo que la imaginación es invencible.
Las dos mejores escenas:
Trás el nacimiento de Jean-Baptiste Greounille, hay una serie de imágenes para representar el bombardeo de los olores que estaba percibiendo el bebé y que lo hacen gritar, tras el grito su madre es condenada a la orca. Las imágenes definitivamente causan repulsión, y de alguna manera me hizo imaginar que con el sentido tan desarrollado del olfato, la desesperación del bebé sería inaguantable.
La otra, cuando el perfumista italiano, tutor de Jean-Baptiste (Bellini, creo), huele el “Amour et Psique” mejorado que hace en el laboratorio Jean-Baptiste, comienzan a girar imágenes de jardines de mil flores de colores, coronando la escena con el beso y un “te amo” de una morena espectacular. Definitivamente estaba en el éxtasis el wey este...
La peor escena:
Cuando Jean-Baptiste llega a su ejecución usando su perfume. Para los que leyeron el libro, la pueden entender de una manera más importante, pero los que no, no entienden que la sumisión y la alabanza se debe al dominio que ejercen los olores de las 13 mujeres que asesina Jean-Baptiste Greounille. Es entonces cuando él logra ser alguien y vengarse de todos los que no habían notado su existencia. A la mayoría de la gente le causó una risa de placer frustrado, porque la escena va repleta de erotismo, mucho más explícito por la orgía que sucede. La neta me dio hasta coraje escuchar su risa pendeja, pero bueno, es muy tonto de mi parte esperar que nos hubiera causado la misma impresión a todos, ¿no? Lo malo de la escena es que el director debió tratarla con más delicadeza, terminó siendo un poco caricaturesca y un tanto difícil de entender...
Para los que leyeron El Perfume, recordarán con que facilidad la leyeron, casi puedo asegurar que la leyeron en menos de una semana y es que es de esas novelas que te atrapan y que no puedes dejar aunque se te cierren los ojos de sueño. La película vale la pena, más que por actuación o dirección, porque permite comparar la imaginación con la imagen; por supuesto, una vez más compruebo que la imaginación es invencible.

1 Comments:
...y la escena del final, el final de Jean-Baptiste, comer por amor... esa escena fue mucho más grandiosa y sorprendente cuando me la imaginé
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