Al final de este viaje...
Hace un momento un compañero de trabajo se quedó dormido mientras manejaba. No pasó a mayores, sólo se subió a una glorieta; lo más probable es que le pague el seguro los daños a la propiedad y a su auto.
Curiosamente, mañana se cumplen tres años en que yo me di varias maromas en el Córdoba (q.e.p.d.); ese madrazo, como vos sabés, estuvo bastante cabrón, y hoy el recuerdo me causa esa sensación de inseguridad tal, que no quisiera tomar un volante nunca más. Pienso en que varias veces he manejado bastante borracho, otras, bastante dormido y por venia de Dios, no ha sucedido nada realmente grave que pudiera lamentar. Pienso también en que en mis manos recae la responsabilidad de mantener con vida a la mujer que amo mientras manejo y la mera neta, me da miedo...
Es extraño, porque siempre me he sentido suficientemente capaz de superar mis temores, y estoy conciente que no puedo encerrarme en una burbuja y no tocar nunca más un volante, pero mi razón no es lo suficientemente fuerte como para superar ese miedo instintivo y, por supuesto, irracional.
Y lo sé, y mi miedo no es a morir, porque al final de este viaje en la vida quedará nuestro rastro, invitando a vivir, por lo menos por eso es que estoy aquí...
Curiosamente, mañana se cumplen tres años en que yo me di varias maromas en el Córdoba (q.e.p.d.); ese madrazo, como vos sabés, estuvo bastante cabrón, y hoy el recuerdo me causa esa sensación de inseguridad tal, que no quisiera tomar un volante nunca más. Pienso en que varias veces he manejado bastante borracho, otras, bastante dormido y por venia de Dios, no ha sucedido nada realmente grave que pudiera lamentar. Pienso también en que en mis manos recae la responsabilidad de mantener con vida a la mujer que amo mientras manejo y la mera neta, me da miedo...
Es extraño, porque siempre me he sentido suficientemente capaz de superar mis temores, y estoy conciente que no puedo encerrarme en una burbuja y no tocar nunca más un volante, pero mi razón no es lo suficientemente fuerte como para superar ese miedo instintivo y, por supuesto, irracional.
Y lo sé, y mi miedo no es a morir, porque al final de este viaje en la vida quedará nuestro rastro, invitando a vivir, por lo menos por eso es que estoy aquí...

3 Comments:
El 2 de este tambien se cumplio un año que se fue el Yogi. No estoy seguro si lo conociste, pero era un cabron poca madre, un tipo excelente, un hijo y hermano muy amado y querido, una gran persona y un amigo como pocos.
El maneja requiere de una gran responsabilidad y ya lo sabes. No solo es el daño que te puedas hacer a otros sino el daño que puedes hacer a personas que no te conocen y sobre todo a aquellas que te conocen.
Por otro lado los accidentes pasan y cuando te tienes que ir, pos ni pex, te tienes que ir y ya.
Solo cuidate mucho ca, habemos personas que te queremos y extrañamos y nos gusta saber que sigues en este pedo de vivir, aprender y amar.
Saludos de tu padre Le Chat.
chale, se me cruzaron las ideas y la gramatica salio toda raspada.
uste disculpara pero es Lunes despues de un largo puente de hueva
Así es mi estimado Le Chat...
Lo de la gramática raspada ya ni me extraña cabrón.
Pero hablando de lo importante, creo que, aunque el destino es inevitablemente irreversible, es mejor no buscarle 3 pies al gato...
Ya sabemos que el 3er pie es un piesesillo nomás...
Un abrazo!
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