30 de abril, día reflexivo...
Estaba el día del niño el Nava saboreando los restos del alcohol del fin de semana cuando...
De pronto me pongo a reflexionar lo que ha sido mi vida, de cómo los eventos más importantes de mi existencia pudieron evitarse o lograrse o simplemente haber sido diferentes. Parece sencillo haber evitado lo doloroso, o haberse arriesgado por algo que nunca se tuvo y bueno, creo que precisamente de eso se trata la experiencia y me pregunto de que manera actuaría si me encontrara ante una situación similar a alguna otra que ya haya vivido antes, lo más probable, es que volvería a hacer lo mismo que ya hice. El caso es que hoy mi vida es precisamente la que se ha forjado con los sucesos que no pude evitar o lograr o haber sido distintos.
Como Constantine, que tuvo que morir dos veces para aceptar que Dios tiene un plan para cada uno de nosotros. Yo la gran mayoría de las veces no logro entender porque soy como soy y porque la experiencia no me hace tomar mejores decisiones y la única respuesta que se me ocurre es que finalmente no depende de mi al ciento por ciento el tomar mis decisiones, sino que hay ciertos parámetros en mi mente más difíciles de superar de lo que mi conciencia (o inconciencia, como gusten) puede manejar.
Puede parecer una posición muy pasiva la mía, pero en ciertos momentos, me consuela dejarme llevar por la vida, dicho de otra maneja, dejar que el plan que tiene Dios para mí se lleve a cabo sin tanto patalear, sin tanto mortificarme, sin tanto miedo.
Es doloroso cometer un error y volver a cometerlo cada fin de semana, sé que tengo que trabajar duro para superar los parámetros, creo que vale la pena, y sobre todo, creo que mi familia y yo lo merecemos.
Como Constantine, que tuvo que morir dos veces para aceptar que Dios tiene un plan para cada uno de nosotros. Yo la gran mayoría de las veces no logro entender porque soy como soy y porque la experiencia no me hace tomar mejores decisiones y la única respuesta que se me ocurre es que finalmente no depende de mi al ciento por ciento el tomar mis decisiones, sino que hay ciertos parámetros en mi mente más difíciles de superar de lo que mi conciencia (o inconciencia, como gusten) puede manejar.
Puede parecer una posición muy pasiva la mía, pero en ciertos momentos, me consuela dejarme llevar por la vida, dicho de otra maneja, dejar que el plan que tiene Dios para mí se lleve a cabo sin tanto patalear, sin tanto mortificarme, sin tanto miedo.
Es doloroso cometer un error y volver a cometerlo cada fin de semana, sé que tengo que trabajar duro para superar los parámetros, creo que vale la pena, y sobre todo, creo que mi familia y yo lo merecemos.

1 Comments:
You deserve it, I know that!! Love U
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