A 40 años de su muerte...

Este ensayo lo escribí hace 3 años menos 2 días; curiosamente, no sabía que por esas fechas se conmemoraba la muerte del Che, y creo qu el escrito está ad-hoc con lo que siento en este momento.
No recuerdo si lo publiqué anteriormente, pero en fin, aquí está de nuevo:
Siempre me he preguntado por que todos los estudiantes "rojillos" tienen carteles o incluso copian la apariencia del Che Guevara. ¿Será que al menos sabemos quien fue? Honestamente yo no lo sabía hasta después de terminar mis estudios, sin embargo nunca me preocupé e incluso ni siquiera noté esa especie de culto rendido a este revolucionario e incluso me burlaba diciendo que todos ellos querían ser tan auténticos como el Che. Si, el Che fue un revolucionario, idealista, y según entiendo y percibo, era un hombre intenso que le atraía de una manera especial la lucha armada. En mis limitados conocimientos acerca de Ernesto Guevara de la Serna, él estuvo en varias naciones que vivían problemáticas socio-económico-políticas, como Cuba en donde se le nombra comandante y donde adquiere el alias por el que le conocemos: "el Che". El caso es que se acabó la lucha armada en Cuba, Fidel Castro se quedó a cargo de la isla con un idealismo fundamentado en la igualdad y que junto al comandante le dieron forma y rumbo. Lo que viene después respecto de Fidel y Cuba, es cuestión aparte; y como decía, el Che después de la lucha en Cuba, se va a Bolivia, a alguna nación africana, a Colombia, en fin, varias naciones tercermundistas - no pudo haber sido diferente - donde encontró siempre una creciente necesidad de cambio. Ahora pienso que en realidad las revoluciones, en cualquier país, siempre han sido sólo un cambio de tiranía, sin embargo creo que lo importante de estas revoluciones es el renovar las creencias, la necesidad de saber que nuestra nación puede cambiar, todos tenemos la esperanza que todo mejore y mientras podamos luchar por ese cambio, lo haremos, es un comportamiento natural de la humanidad, así como la inconformidad, que a final de cuentas es el detonante de cualquier pensamiento o idealismo revolucionario.
Hay pocas personas que se atreven a hacer algo, poca gente como Ernesto Guevara pudo, o mejor dicho, quiso, hacer algo por el pueblo, aunque creo que lo hizo por si mismo. Las grandes mentes piensan en primera persona, no olvidan sus sentimientos y nunca son egoístas. En realidad pienso que más que una mente grande, personas como el Che, tienen un espíritu grande; ¿cuántos de nosotros haremos algo algún día? Ni siquiera por los demás, por nosotros mismos. ¿Dejaremos de ser indiferentes ante lo que sucede día a día y en nuestras narices?
Día con día pensamos en carros, en casas, en dinero, en mil cosas materiales, que no creo que sean un estorbo, pero, ¿pensamos en la injusticia? ¿pensamos en cuanta gente no tiene que comer? Y no por su desgracia, sino porque en pleno siglo veintiuno, hay quienes piensan que el color de la piel, el estrato social, el género, las costumbres, un título universitario, o que sé yo, los hacen mejores seres humanos, los hace merecerse más que algunas otras personas que trabajan dobles o triples jornadas ganando un salario mínimo que no alcanza para lo básico. ¿Cuanta gente que por desinformación o por que ciertas instituciones les dicen que los métodos de anticoncepción son pecado tienen cinco o más hijos que no pueden alimentar? Desgraciadamente esta gente es quien gana esos salarios mínimos, ¿porqué? ¿por sus creencias? No, no creo, tener FÉ no es malo, creer en algo más grande que todo no es malo, pero si lo es quien usa esa FÉ para manipular, para sacar provecho y explotar y marginar y discriminar. Pero bueno, resulta también muy lógico, sin mal no hay bien, si no hay pobres, tampoco ricos y bueno, a alguien habría que sacrificar ¿no?
Para nadie es nuevo que hay algunos cuantos que se han enriquecido a costa de la gente que más trabaja y que menos tiene. Muchos de nuestros gobernantes viven en opulencia, pero no se lo merecen, no han trabajado nunca, lo único que han hecho es vender su dignidad y su vergüenza a los que están más arriba. Estos gobernantes que tenemos, en sus campañas de elección tal vez hayan regalado tortas o refrescos a mucha gente a cambio de votos, pero lo que en verdad hicieron fue venderle sueños a esa gente que cree que ese candidato que les regala una torta o un refresco les va a sacar de la miseria cuando tenga el poder. Y hoy, ese "legislador" va a la cámara donde "trabaja" a estar sentado, armando alboroto contra los de los demás partidos y autorizándose un bono de fin de año y el derecho a obtener un auto de lujo en compensación por su ardua labor.
Pero esto no es nuevo, pregúntenle a los indígenas de esta tierra, bueno, es un poco complicado, ya no hay, pero preguntémonos, ¿qué hubiera sido de latinoamérica si no hubieran llegado los españoles?¿porqué nos conquistaron? Creo que era algo normal, la conquista al igual que otras luchas fue una revolución, fue un cambio de tiranía. Todas las culturas prehispánicas estaban hartos de la explotación azteca, al menos en mesoamérica, resulta obvio que al ver la oportunidad de derrocar al imperio mexica, y ante la oportunidad de tomar el control, todos esos pueblos de lo que ahora es México, no se unieran en busca de evitar la invasión extranjera, a final de cuentas todos eran extranjeros, todos tenía sus propias deidades, sus propios intereses, ¿cómo y para qué se unirían? No, no era posible evitar esa invasión. Desgraciada o afortunadamente para nosotros ahora somos lo que somos y venimos arrastrando por miles de años, costumbres, limitaciones y frustraciones que a diario ponemos en práctica.
En fin, las luchas, armadas o pacíficas, seguirán eternamente, unos muchos buscando poder, otros tantos buscando más poder, y unos pocos, con ideales y sueños de igualdad, en busca de un mundo perfecto que no es otra cosa que una paradoja de libertad, de justicia, de honestidad, de hermandad, esos pocos que no predican la palabra de un Dios, sino los hechos y sentimientos de ese mismo Dios que nadie ha entendido pero que actúa, aunque ha dejado de hablarnos, porque esos muchos que usan su palabra para destruir y someter, han privado a toda la humanidad de escuchar...
Y así el Che fue asesinado por el actual gran imperio tirano, y bueno, el miedo no anda en burro. El comunismo para esa fecha era un buen competidor para esa nación que ahora nos domina, siendo Ernesto Guevara de la Serna ese Mesías comunista que mucha gente esperaba, había que terminar con la creencia, con la esperanza, con la FÉ, y muerto el perro se acaba la rabia. ¿Cuántos planes inconclusos quedaron? Quien sabe... el caso es que hoy son muy pocos los que se atreven a hacer algo por la humanidad, por ellos mismos.
Vivamos en la opulencia, está bien, sólo no olvidemos de donde venimos, del mismo lugar donde viene todo aquel que gana un salario mínimo y que tiene cinco hijos que mantener, estamos hechos de lo mismo que ese que trabaja tanto para que nosotros podamos comprar el alimento que nos llevamos a la boca o que incluso tiramos a la basura. Si no somos libertadores, al menos no seamos tiranos, esa es mi humilde opinión... y bueno ahora podría entender por que tanta idolatría a Guevara, la necesidad de creer en algo nos motiva, pero para ser honestos, dudo que la gente vea realmente lo que fue, porque de ser así, no copiaríamos su apariencia o tendríamos su imagen; sino analizaríamos y adoptaríamos su ideal, y tal vez, algunos de nosotros pudiéramos seguir y ¿porque no? Completar su obra.Cada día es más complicado soñar, ser un idealista es una enfermedad que se quita con el tiempo, pero mientras al despertar queramos un día mejor que el anterior, es un buen inicio.
Hay pocas personas que se atreven a hacer algo, poca gente como Ernesto Guevara pudo, o mejor dicho, quiso, hacer algo por el pueblo, aunque creo que lo hizo por si mismo. Las grandes mentes piensan en primera persona, no olvidan sus sentimientos y nunca son egoístas. En realidad pienso que más que una mente grande, personas como el Che, tienen un espíritu grande; ¿cuántos de nosotros haremos algo algún día? Ni siquiera por los demás, por nosotros mismos. ¿Dejaremos de ser indiferentes ante lo que sucede día a día y en nuestras narices?
Día con día pensamos en carros, en casas, en dinero, en mil cosas materiales, que no creo que sean un estorbo, pero, ¿pensamos en la injusticia? ¿pensamos en cuanta gente no tiene que comer? Y no por su desgracia, sino porque en pleno siglo veintiuno, hay quienes piensan que el color de la piel, el estrato social, el género, las costumbres, un título universitario, o que sé yo, los hacen mejores seres humanos, los hace merecerse más que algunas otras personas que trabajan dobles o triples jornadas ganando un salario mínimo que no alcanza para lo básico. ¿Cuanta gente que por desinformación o por que ciertas instituciones les dicen que los métodos de anticoncepción son pecado tienen cinco o más hijos que no pueden alimentar? Desgraciadamente esta gente es quien gana esos salarios mínimos, ¿porqué? ¿por sus creencias? No, no creo, tener FÉ no es malo, creer en algo más grande que todo no es malo, pero si lo es quien usa esa FÉ para manipular, para sacar provecho y explotar y marginar y discriminar. Pero bueno, resulta también muy lógico, sin mal no hay bien, si no hay pobres, tampoco ricos y bueno, a alguien habría que sacrificar ¿no?
Para nadie es nuevo que hay algunos cuantos que se han enriquecido a costa de la gente que más trabaja y que menos tiene. Muchos de nuestros gobernantes viven en opulencia, pero no se lo merecen, no han trabajado nunca, lo único que han hecho es vender su dignidad y su vergüenza a los que están más arriba. Estos gobernantes que tenemos, en sus campañas de elección tal vez hayan regalado tortas o refrescos a mucha gente a cambio de votos, pero lo que en verdad hicieron fue venderle sueños a esa gente que cree que ese candidato que les regala una torta o un refresco les va a sacar de la miseria cuando tenga el poder. Y hoy, ese "legislador" va a la cámara donde "trabaja" a estar sentado, armando alboroto contra los de los demás partidos y autorizándose un bono de fin de año y el derecho a obtener un auto de lujo en compensación por su ardua labor.
Pero esto no es nuevo, pregúntenle a los indígenas de esta tierra, bueno, es un poco complicado, ya no hay, pero preguntémonos, ¿qué hubiera sido de latinoamérica si no hubieran llegado los españoles?¿porqué nos conquistaron? Creo que era algo normal, la conquista al igual que otras luchas fue una revolución, fue un cambio de tiranía. Todas las culturas prehispánicas estaban hartos de la explotación azteca, al menos en mesoamérica, resulta obvio que al ver la oportunidad de derrocar al imperio mexica, y ante la oportunidad de tomar el control, todos esos pueblos de lo que ahora es México, no se unieran en busca de evitar la invasión extranjera, a final de cuentas todos eran extranjeros, todos tenía sus propias deidades, sus propios intereses, ¿cómo y para qué se unirían? No, no era posible evitar esa invasión. Desgraciada o afortunadamente para nosotros ahora somos lo que somos y venimos arrastrando por miles de años, costumbres, limitaciones y frustraciones que a diario ponemos en práctica.
En fin, las luchas, armadas o pacíficas, seguirán eternamente, unos muchos buscando poder, otros tantos buscando más poder, y unos pocos, con ideales y sueños de igualdad, en busca de un mundo perfecto que no es otra cosa que una paradoja de libertad, de justicia, de honestidad, de hermandad, esos pocos que no predican la palabra de un Dios, sino los hechos y sentimientos de ese mismo Dios que nadie ha entendido pero que actúa, aunque ha dejado de hablarnos, porque esos muchos que usan su palabra para destruir y someter, han privado a toda la humanidad de escuchar...
Y así el Che fue asesinado por el actual gran imperio tirano, y bueno, el miedo no anda en burro. El comunismo para esa fecha era un buen competidor para esa nación que ahora nos domina, siendo Ernesto Guevara de la Serna ese Mesías comunista que mucha gente esperaba, había que terminar con la creencia, con la esperanza, con la FÉ, y muerto el perro se acaba la rabia. ¿Cuántos planes inconclusos quedaron? Quien sabe... el caso es que hoy son muy pocos los que se atreven a hacer algo por la humanidad, por ellos mismos.
Vivamos en la opulencia, está bien, sólo no olvidemos de donde venimos, del mismo lugar donde viene todo aquel que gana un salario mínimo y que tiene cinco hijos que mantener, estamos hechos de lo mismo que ese que trabaja tanto para que nosotros podamos comprar el alimento que nos llevamos a la boca o que incluso tiramos a la basura. Si no somos libertadores, al menos no seamos tiranos, esa es mi humilde opinión... y bueno ahora podría entender por que tanta idolatría a Guevara, la necesidad de creer en algo nos motiva, pero para ser honestos, dudo que la gente vea realmente lo que fue, porque de ser así, no copiaríamos su apariencia o tendríamos su imagen; sino analizaríamos y adoptaríamos su ideal, y tal vez, algunos de nosotros pudiéramos seguir y ¿porque no? Completar su obra.Cada día es más complicado soñar, ser un idealista es una enfermedad que se quita con el tiempo, pero mientras al despertar queramos un día mejor que el anterior, es un buen inicio.

2 Comments:
No se si ya lo habías publicado, pero al menos yo ya lo había leído.
Triste: "ser un idealista es una enfermedad que se quita con el tiempo". ¿Será que se nos quita a base de madrazos? He leído ya varias veces que es el perseverar ante la adversidad lo que hace que algunos triunfen donde otros se quedan. ¿Será que desistimos demasiado pronto? ¿Será que no sabemos intentar de nuevo, con una estrategia distinta?
No soy fanático del Che, pero creo que hay mucho que aprenderle sobre tenacidad persiguiendo un sueño.
La primer pregunta y más básica: ¿cual es tu sueño?
(honestamente, esta simple pregunta no ha tenido una respuesta simple para mi)
Creo que todas las personas están destinadas a perseguir sus ilusiones y superar sus tormentos, aunque algunos pasan la mayor parte de suvida averiguado de que se tratan estos.
Por otro lado, no creo que el idealismo sea una enfermedad, sino una herramienta. Un algo que nos impulsa a luchar por lo que deseamos, por lo que creemos justo o lo que merecemos.
Además, al final del día, lo que importa es irse a la cama con una sensación de satisfacción ante uno mismo. Creo que no hay mayor grandeza en el ser que sentirse realizado por la noche y despertar la otro día con la sorpresa de un nuevo día y una nueva oportunidad de ser grande.
.
Publicar un comentario
<< Home