Hijos del tiempo y de la tierra...
Hace casi siete años salí de Morelia, realmente no buscaba nada al hacerlo, ni huía, ni emprendía, simplemente estaba siguiendo un proceso natural, al menos así me lo hicieron entender mis padres desde mi infancia. Más allá de nacer-crecer-reproducirme-morir, una de las labores de mi vida era buscar el mejor lugar para ejercer mi profesión.
Después de esos casi siete años, me pregunto cuando y bajo que circunstancias regresaré a la ciudad donde nací. Hay aún muchas cosas que me ligan a Morelia, simplemente mi forma de ser y de pensar la relaciono con que los Michoacanos somos así, tal vez eso no sea cierto, pero así lo percibo yo. Aún me siento a la imagen y semejanza de la familia con quien me crié, aún extraño a mis amigos (que por cierto siguen en Morelia y no parece que quieran salir de ahí), aún me siento orgulloso de las costumbres que tenemos, aún me jacto de que los P’urepechas son de los pocos pueblos que los Aztecas no pudieron someter, aún me identifico con el lado izquierdo tan predominante en mi tierra, en fin, la lista se me hace interminable; pero el punto es, que no encuentro una razón lo suficientemente válida para regresar ahí.
Mi familia siempre será mi familia y siento que bajo cualquier circunstancia necesito distancia para realizar mi independencia, necesito de la nostalgia para sentirme cerca, necesito de esta especie de soledad para sentirme plenamente acompañado.
Hoy yo hago mi parte, cimentando mi propia familia y la verdad, aún no sé a donde voy ni que será de mí el resto de mi vida. Cualquiera podría pensar que sigo siendo un inmaduro, pero precisamente creo que eso me hace lo que soy. Sé que no daré un paso hacia atrás yendo a vivir a un lugar donde ya viví, siento que sería incongruente, porque cada paso que he dado, ha sido para mejorar.
A pesar de no tener un futuro definido, si tengo un pasado que me estabiliza y hoy por hoy, soy el mejor yo que he sido y siento que soy muy feliz al lado de mi mujer. Creo que no necesito definir un futuro cuando es el presente el que me hace feliz.
Sé que quiero lograr varias cosas en mi vida, de hecho no es mi problema el no saber lo que quiero, sino querer muchas cosas. Por lo pronto, como es así como lo veo, creo que el lugar en el que estoy es el mejor lugar donde puedo estar y al parecer, hasta el momento, la única razón para regresar a Morelia algún día, es para morir en mi amada tierra.
Después de esos casi siete años, me pregunto cuando y bajo que circunstancias regresaré a la ciudad donde nací. Hay aún muchas cosas que me ligan a Morelia, simplemente mi forma de ser y de pensar la relaciono con que los Michoacanos somos así, tal vez eso no sea cierto, pero así lo percibo yo. Aún me siento a la imagen y semejanza de la familia con quien me crié, aún extraño a mis amigos (que por cierto siguen en Morelia y no parece que quieran salir de ahí), aún me siento orgulloso de las costumbres que tenemos, aún me jacto de que los P’urepechas son de los pocos pueblos que los Aztecas no pudieron someter, aún me identifico con el lado izquierdo tan predominante en mi tierra, en fin, la lista se me hace interminable; pero el punto es, que no encuentro una razón lo suficientemente válida para regresar ahí.
Mi familia siempre será mi familia y siento que bajo cualquier circunstancia necesito distancia para realizar mi independencia, necesito de la nostalgia para sentirme cerca, necesito de esta especie de soledad para sentirme plenamente acompañado.
Hoy yo hago mi parte, cimentando mi propia familia y la verdad, aún no sé a donde voy ni que será de mí el resto de mi vida. Cualquiera podría pensar que sigo siendo un inmaduro, pero precisamente creo que eso me hace lo que soy. Sé que no daré un paso hacia atrás yendo a vivir a un lugar donde ya viví, siento que sería incongruente, porque cada paso que he dado, ha sido para mejorar.
A pesar de no tener un futuro definido, si tengo un pasado que me estabiliza y hoy por hoy, soy el mejor yo que he sido y siento que soy muy feliz al lado de mi mujer. Creo que no necesito definir un futuro cuando es el presente el que me hace feliz.
Sé que quiero lograr varias cosas en mi vida, de hecho no es mi problema el no saber lo que quiero, sino querer muchas cosas. Por lo pronto, como es así como lo veo, creo que el lugar en el que estoy es el mejor lugar donde puedo estar y al parecer, hasta el momento, la única razón para regresar a Morelia algún día, es para morir en mi amada tierra.

1 Comments:
chale, suenas como chilango pero en michoacano!!
jajaj un abratzo mi buen nava!
Publicar un comentario
<< Home